Gaetano Brunetti: cuartetos en la corte de Carlos III

Sábado 17 de mayo – 19:00 h
GAETANO BRUNETTI: CUARTETOS EN LA CORTE DE CARLOS III
Concerto 1700
FICHA ARTÍSTICA
VIOLINES: Daniel Pinteño y Fumiko Morie / VIOLA: Isabel Juárez / VIOLONCHELO: Ester Domingo / NOTAS AL PROGRAMA: Raúl Angulo / FOTOGRAFÍA: Elvira Megías
CONCERTO 1700 RECUPERA LOS CUARTETOS DE CUERDA DE GAETANO BRUNETTI, UNA DE LAS FIGURAS MÁS DESTACADAS DE LA MÚSICA DE CÁMARA EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XVIII.
Fundado en el año 2015 por el violinista Daniel Pinteño, Concerto 1700 es una agrupación de formación variable, que abarca desde el trío hasta la orquesta barroca, que ha aspirado, desde sus inicios, a la recuperación y difusión del patrimonio musical hispano de los siglos XVII y XVIII. Para llevar a cabo su proyecto artístico utiliza instrumentos de época originales, así como un riguroso estudio musicológico de la práctica interpretativa de la época que le permite alcanzar el sonido genuino del barroco. En sus siete años de trayectoria ha conseguido posicionarse como una de las formaciones más relevantes del panorama historicista de España, actuando en algunos de los festivales y salas de mayor prestigio.
En esta ocasión, la formación recupera los cuartetos de cuerda de Gaetano Brunetti, una de las figuras más destacadas de la música de cámara en la España del siglo XVIII. Aunque históricamente relegado frente al canon vienés, el cuarteto español fue ampliamente cultivado, como lo demuestran las obras de Boccherini, Brunetti y otros compositores de la época. Brunetti, en particular, compuso más de sesenta cuartetos que reflejan una evolución estilística propia, alejándose del modelo de Haydn para experimentar con la estructura y el papel de los instrumentos. Estas piezas, destinadas en su momento a la corte y al ámbito nobiliario, han permanecido en gran medida fuera del repertorio habitual, por lo que su recuperación supone una oportunidad única para redescubrir una parte esencial de nuestro patrimonio musical que, siglos después, sigue sorprendiendo por su belleza y profundidad.
Con esta interpretación, Concerto 1700 reivindica la riqueza y diversidad del repertorio camerístico español, ofreciendo una mirada renovada sobre el papel del cuarteto de cuerda en nuestra historia musical a través de las obras de Brunetti y Boccherini.
PROGRAMA
Gaetano Brunetti (1744-1798)
Cuarteto en Do Mayor Op. 2 No. 3 L158
I. Larghetto sostenuto - Allegretto
II.Tempo di Minuetto
Luigi Boccherini (1743-1805)
Cuarteto en La menor Op. 22 No. 6 G188
I. Andantino
II. Non troppo Presto
Gaetano Brunetti
Cuarteto en Fa Mayor Op. 3 No. 1 L156
I. Allegretto Moderato
II. Rondeau. Allegretto
Luigi Boccherini
Cuarteto en Si bemol Mayor Op. 22 No. 4 G186
I. Allegretto Moderato
II. Allegro Vivace
Gaetano Brunetti
Cuarteto en Mi bemol Mayor Op. 2 No. 5 L160
I. Largo cantabile
II. Allegro con Spirito
Gaetano Brunetti
Cuarteto en Sol Mayor Op. 2 No. 6 L161
I. Andantino con variazioni
II. Allegro
SOBRE EL PROGRAMA
Hasta hace poco, apenas se hallaban referencias sobre los orígenes del cuarteto de cuerda en España en la bibliografía musical. Esta ausencia se ha debido, en parte, a un insuficiente conocimiento de hechos y fuentes. Hoy sabemos que el género gozó del favor de los aficionados, como se aprecia por los numerosos anuncios de venta de cuartetos aparecidos en la prensa española desde comienzos de la década de 1770. Asimismo, se ha descubierto un notable corpus de cuartetos que desmiente la pobre imagen que se tenía del período. Además de los numerosos cuartetos de Boccherini y Brunetti, han llegado a nosotros cuartetos de Juan Pedro Almeida Mota, Manuel Canales, Enrique Ataide y Portugal, José Teixidor y José María Reynoso, a los que hay que sumar cuartetos aislados de diversos músicos. No obstante, a pesar de la evidencia del cultivo del cuarteto en suelo hispano, el melómano aún tiene que enfrentarse a prejuicios muy arraigados. Uno de ellos es el nacionalismo que ha excluido de la historia de la música española a autores como Boccherini o Brunetti, cuyas carreras se desenvolvieron dentro del marco de las instituciones españolas. Precisamente, estos dos autores son los que de manera más intensa y prolongada cultivaron en España el género del cuarteto, siendo Boccherini, además, uno de los protagonistas de su surgimiento y afianzamiento en toda Europa. Un segundo prejuicio radica en la posición central que ocupa el cuarteto vienés en el canon del llamado «clasicismo». De acuerdo a un punto de vista tradicional, el «verdadero» cuarteto de cuerda, tal como se encarna en el Op. 33 de Haydn y en los cuartetos «Haydn» de Mozart, presenta unas características que lo sitúan en la cúspide de la música de cámara. El cuarteto de cuerda se distinguiría por tener cuatro movimientos contrastantes y relacionados entre sí, el protagonismo de la forma sonata, exhibir un concienzudo trabajo motívico o conceder a los cuatro instrumentos un tratamiento independiente e igualitario. Este tipo ideal ha servido de medida para evaluar los cuartetos que se compusieron durante la segunda mitad del siglo XVIII. Aquellos cuartetos que tienen dos o tres movimientos, que priorizan el encanto melódico o la yuxtaposición de atractivas melodías, que inciden en los contrastes de timbre, dinámica y textura o que buscan deslumbrar a través del virtuosismo de los intérpretes, se condenan como ejemplares inmaduros o imperfectos. Boccherini, Brunetti, así como otros músicos que trabajaron en España, prefirieron seguir unas vías que les alejaron del modelo que hoy se tiene por canónico, pero no por ello son menos válidas.
Gaetano Brunetti nació el 9 de agosto de 1744 en Fano, ciudad perteneciente entonces a los Estados Pontificios. Apenas se conocen datos sobre su infancia y formación. Quizás estudiase en Livorno o Florencia con el violinista Pietro Nardini, miembro de la escuela de Giuseppe Tartini. En la Pascua de 1759, con solo 14 años, Brunetti ya se encontraba en Madrid, acompañado de su padre Esteban. No sabemos a qué se dedicó entonces ni con quién completó su formación. En 1760 se presentó a las oposiciones de violín de la Real Capilla, sin conseguir la plaza, a pesar de realizar los ejercicios brillantemente. En 1762 trabajó como violinista de los teatros públicos madrileños, componiendo algunas obras escénicas. Ese mismo año se casó con Saturnina de Soria, vecina de Colmenar de Oreja, con la que tuvo varios hijos, entre ellos el célebre violonchelista Francisco Brunetti. En la década de los 60 sabemos que trabajó para la Casa de Alba, tanto para el XII Duque como para su hijo, el Duque de Huéscar, de quien fue músico de cámara. En octubre de 1767 Brunetti ganó por oposición una plaza de violinista de la Real Capilla. La vida del músico cambió significativamente cuando, a comienzos de 1771, fue nombrado músico de cámara y profesor de violín del Príncipe de Asturias, futuro Carlos IV. Este nombramiento implicaba no solo enseñar a tocar el violín a su patrón, sino también componer obras nuevas, seleccionar el repertorio, elegir a los músicos e incluso encargarse del cuidado de los instrumentos. Tras la coronación de Carlos IV, en 1789 Brunetti formó parte del pequeño conjunto de músicos de la Real Cámara, institución de la que acabaría siendo nombrado director en 1796. Brunetti murió el 16 de diciembre de 1798, apenas unos meses después del fallecimiento de su mujer Saturnina, en Colmenar de Oreja, localidad en la que poseía casa y hacienda.
Dentro de la extensa producción de Brunetti, han llegado a nosotros cincuenta cuartetos de cuerda. Compuso diez series de seis cuartetos cada una, por lo que llegó a escribir sesenta cuartetos, diez más de los conservados. Lamentablemente, se han perdido los seis cuartetos de la primera serie (quizá compuesta en 1773), así como algunos cuartetos sueltos de las últimas series. En vida no llegó a publicarse ninguno, ya que, a diferencia de Boccherini, Brunetti no pudo o no quiso aprovechar las posibilidades que le ofrecía el mercado musical. Sus cuartetos no circularon más allá del estrecho ámbito cortesano o nobiliario para el que se produjeron y, hasta tiempos recientes, no han estado a disposición de los intérpretes. Se han preservado en varios manuscritos que sus herederos vendieron y que han acabado dispersos en bibliotecas de París, Berlín y Washington. Se conservan, en concreto, algunas partituras autógrafas y un juego de partichelas que se copió en Francia a mediados del siglo XIX.
Brunetti cultivó con intensidad el género del cuarteto de cuerda en la década de los 70 del siglo XVIII, componiendo cinco series entre los años 1773 y 1776. Las otras series se espaciaron más en el tiempo: 1779-1780, 1784, 1785, 1789-90 y 1791. A partir de 1792, Brunetti se centró en el género de los quintetos con dos violas, componiendo nada menos que nueve series en solo seis años. La dedicación a estos géneros no ha de atribuirse a una supuesta inspiración del músico ni a una demanda del mercado, sino más bien a los intereses de su patrón, el Príncipe de Asturias y luego rey Carlos IV. Si acudimos a la documentación administrativa generada por la Casa del Príncipe, descubrimos que a partir de 1773 se compraron o copiaron numerosos cuartetos de cuerda. Así, en julio de 1773 llegaron de Nápoles 24 cuartetos, sin que se especifiquen sus autores; en septiembre de 1773 se copiaron seis cuartetos (que quizá fuesen los de la Opera 1ª, hoy perdida, de Brunetti); y en noviembre de 1773 llegaron desde París «unos cuartetos de música de Ayden» (= Haydn), que probablemente sean los del Op. 9 (1769-1771). En 1775 Francisco Mencía, uno de los copistas de música del Príncipe, copió dos series de cuartetos de Haydn (quizá los del Op. 17 y del Op. 20), además de seis cuartetos de Brunetti (quizá los de la Opera 4ª). El gusto del Príncipe por los cuartetos era tan notorio, que cuando el compositor Giuseppe Ponzo se presentó en 1774, le regaló unos cuartetos por los que recibió una generosa gratificación.
En el año 1774 Brunetti llegó a componer dos series de cuartetos: los de la Opera 2ª y los de la Opera 3ª. Los doce cuartetos de estas series se hallan recogidos actualmente en una partitura autógrafa custodiada en la Biblioteca Nacional de Francia (Ms. 1635). Mientras que los cuartetos de la Opera 2ª se compusieron en «San Ildefonso», según se lee en la primera página del cuaderno, los de la Opera 3ª se compusieron en «San Lorenzo». Estas indicaciones nos permiten fechar con más precisión los cuartetos, pues la corte de Carlos III, a fin de escapar de los calores del estío, se alojaba en el Real Sitio de la Granja de San Ildefonso entre julio y septiembre, desplazándose a principios de octubre al Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, donde el rey se entretenía practicando la caza. Teniendo esto en cuenta, los cuartetos de la Opera 2ª hay que fecharlos en verano de 1774 y los cuartetos de la Opera 3ª en otoño de ese mismo año.
En la confección de los cuartetos de la Opera 2ª, estructurados en cuatro movimientos, Brunetti siguió el ejemplo de los cuartetos del Op. 9 de Haydn. En cambio, para los cuartetos de la Opera 3ª, estructurados en dos movimientos, siguió el modelo del Op. 15 de Boccherini. Todo apunta a que Brunetti con la Opera 3ª quiso distanciarse de la Opera 2ª, que había compuesto poco antes, y para ello siguió el proceder de Boccherini, que había escrito la opera piccola Op. 15 (1772) tras la opera grande Op. 9 (1770). Se entiende así que Brunetti adoptara diferentes estrategias compositivas en cada colección. Los cuartetos de la Opera 2ª presentan movimientos extensos, son exigentes para el violín primero, que desempeña el papel de líder, siguen un patrón fijo en sus movimientos (rápido, minueto, cantábile, rápido) y recurren principalmente a la forma sonata. Por el contrario, los cuartetos de la Opera 3ª exhiben movimientos más reducidos, demandan menos virtuosismo al primer violín, no se ajustan a un esquema fijo (los primeros movimientos son lentos, moderadamente lentos o rápidos) y, por último, emplean una mayor variedad de formas (forma sonata, forma libre, rondó, tema y variaciones). Acogiéndonos a la terminología de Mara Parker, quizá lo más destacable de los cuartetos de la Opera 3ª sea el abandono del predominio de la textura de «conferencia», en la que el violín primero reclama toda la atención. En su lugar, Brunetti recurrió en algunos movimientos a la textura de la «conversación cortés», en la que varios instrumentos exponen material melódico, y del «debate ligero», en el que los instrumentos disputan tímidamente al primer violín su liderazgo.
Raúl Angulo.
Más información
Duración: 70 minutos, sin descanso.
Más información:
Entradas: Desde 10 euros. Descuentos aplicables previa acreditación: menor de 15 años, carné joven, estudiante, desempleado, familia numerosa, mayor de 65 años y grupo a partir de 6 localidades. Entrada gratuita para acompañante de persona con Baremo de Movilidad Positivo. Los descuentos y gratuidades no son acumulables entre sí.
Venta de entradas: www.entradas.com
- Todas las personas que deseen disfrutar de la programación del Real Coliseo de Carlos III deben adquirir su entrada, independientemente de su edad.
- No se permite la entrada a menores de tres años en las representaciones destinadas a público adulto.
- La edad mínima legal para acceder al teatro es de 16 años. Los menores de esta edad deberán ir acompañados de un adulto responsable, que se sentará junto a ellos, y no podrán superar en número a 3 por cada adulto.
Autobuses: 661 y 664 desde el intercambiador de Moncloa.
Cercanías: C3 hasta El Escorial. En la estación, autobús urbano L-1 hasta el intercambiador de autobuses de San Lorenzo de El Escorial.