Teatro: TEATRO CÍRCULO La Monja Alférez
Información práctica
Fechas y horarios
Precio
Entrada: 6 euros (Reducida 4 euros) disponible en taquilla y canal de venta.
Ubicación
CCHSN
Av. de la Cabrera, 96, 28751 La Cabrera, Madrid, España
CCHSN
Av. de la Cabrera, 96, 28751 La Cabrera, Madrid, España
Cómo llegar:
Transporte público disponible, autobuses interurbanos: líneas números 191 Madrid (Plaza Castilla) - Buitrago, 194 Madrid (Plaza Castilla) - Rascafria, 195 Madrid (Plaza Castilla) - Braojos, 196 Madrid (Plaza Castilla) - La Acebeda, 197-B Torrelaguna - El Berrueco - La Cabrera.
Parada muy próxima al Centro de Humanidades.
En coche particular: Salida 60 de la A1 Madrid-Burgos, tomando dirección La Cabrera. Estamos situados a unos 35/45 minutos de Madrid.
TEATRO CÍRCULO
La Monja Alférez, de Juan Ruiz de Alarcón
Teatro
Dirección: Daniel Alonso de Santos. Texto: “La monja alférez”, de Juan Ruiz de Alarcón (1581-1639). Intérpretes: María Fontanals, Sandra Gumuzzio, Gerardo Gudiño, Eva Cristina Vásquez, Fernando Gazzaniga, Mario Mattei, Karmele Aranburu y José Cheo Oliveras.
Adaptación: Daniel Alonso de Santos y Germán Vega García-Luengos. Dirección de verso: Karmele Aranburu. Diseño de producción: Israel Franco-Müller. Asistencia de dirección y regiduría de escena: Caridad del Valle. Música original: Jei Fabiano. Coreografía de combate: Mario Mattei. Músico: Juan Caleya.
De gira en España desde Nueva York, Teatro Círculo presenta La Monja Alférez, una extraordinaria obra del Siglo de Oro español que recupera lo que hoy se considera la primera obra dramática de la historia centrada en una persona trans. Escrita por Juan Ruiz de Alarcón (1581-1639), la pieza relata la fascinante vida de Catalina de Erauso, figura histórica que desafió las normas de género de su tiempo y cuya historia continúa interpelando al público contemporáneo.
La obra narra la peripecia de Catalina de Erauso, quien escapó de un convento vestida de hombre, viajó a América y llegó a convertirse en un soldado condecorado. Conocido como Guzmán en Perú, se ve envuelto en una serie de acontecimientos que desembocan en un proceso judicial donde deberá defender su identidad y su derecho a seguir viviendo como hombre.
Atribuida durante más de cuatro siglos a Juan Pérez de Montalbán, la obra ha sido recientemente reasignada a Juan Ruiz de Alarcón gracias a las investigaciones del profesor Germán Vega García-Luengos, que permitieron identificar a este último como su verdadero autor.
Dirigida por Daniel Alonso de Santos, esta nueva puesta en escena sitúa la acción en un piano bar del Nueva York actual y propone un diálogo entre el universo del Siglo de Oro y algunas de las cuestiones que atraviesan nuestro presente, como la identidad, la libertad individual y la construcción social del género.
Interpretada por un elenco internacional, la producción ofrece una lectura contemporánea de un texto clásico cuya sorprendente vigencia invita a reflexionar sobre la identidad, la libertad y los límites de las convenciones sociales.
Fundada en 1994, Teatro Círculo es una de las principales compañías hispanas de Nueva York. Su trabajo se caracteriza por la recuperación y actualización de textos clásicos españoles e iberoamericanos, acercándolos a los públicos contemporáneos desde una perspectiva inclusiva y socialmente comprometida.
Esta iniciativa cuenta con el apoyo parcial de Mid Atlantic Arts a través de USArtists International, en colaboración con National Endowment for the Arts y Trust for Mutual Understanding.
Viernes 3 julio, 20.00 h. Auditorio.
“Siempre me han atraído los clásicos del Siglo de Oro, porque muchos abordaban la opresión política, la desigualdad económica y el rol de la mujer en la sociedad (…) La historia de Catalina de Erauso ha fascinado a la gente durante siglos porque el personaje central desafía abiertamente las normas de género”.
José Cheo Oliveras, director artístico fundador de Teatro Círculo
“(…) Actualmente, las series de época emplean un lenguaje moderno. Pero cuando se adapta un clásico teatral -como Shakespeare-, se procura mantener el diálogo en verso. Y Teatro Círculo se esmera en entrenar a sus actores en este aspecto. ¿Cómo logras que la poética funcione al conjuntar todos los acentos latinoamericanos de los actores? “En primer lugar, a quienes nos gusta el verso lo concebimos un poco como la religión: creemos, tenemos fe en la poesía, en la literatura, nos gusta. No es que seas mejor persona porque te guste, pero hay gente que le gusta. A mí también me gusta mucho el fútbol. Pero además del fútbol, me gusta mucho Lope de Vega y creo en esa pasión tanto de meter un gol como de decir el verso perfecto. Absorber esas palabras mágicas que es lo que encuentran los autores. Por eso, Teatro Círculo apuesta mucho desde su dirección, desde José Oliveras y también con una gran directora de verso, Karmele Aramburu, por una partitura que cumpla todas las reglas del verso castellano, desde luego, con los endecasílabos, con los octosílabos, con todas las reglas, todas las métricas. Somos un poco como esos músicos que nos gustan. El pentagrama ahí está, la nota que bien puesta está y qué mejor si esas notas las tocan, en vez de una guitarra, diez guitarras diferentes. Qué mejor que tener todos los acentos. Qué mejor que tener gente de Argentina, de Puerto Rico, de España, de todos los países, para oír ese arcoíris, ese crisol de acentos que para mí es una auténtica maravilla”.
Daniel Alonso de Santos
“(…) Con esta propuesta, la obra teatral ahora atribuida a Juan Ruiz de Alarcón (uno de los pocos autores del Siglo de Oro español nacido en el continente americano) queda insertada dentro del moderno contexto de la vida nocturna citadina. Y la audiencia deberá deslindar el presente del narrador de aquel pasado donde toma lugar la historia colonial.
(…) el inigualable Jei Fabiano hace gala de su pericia musical tocando diversos instrumentos y ejecutando canciones juglarescas que coadyuvan al avance de la historia.
(…) El elenco, todos ellos instalados en personajes del siglo XVII, cumple convincentemente con su labor actoral. Y es notorio el entrenamiento que han tenido de parte de Karmele Aramburu, una especialista en verso para montajes teatrales. Mención especial merece el enorme esfuerzo que María Fontanals realiza para sacar adelante el rol protagónico dando vida a Antonio y Catalina de Erauso.
Por otro lado, el director de la puesta, Daniel Alonso de Santos, vislumbró un eficiente uso del espacio teatral para crear ambientes distintos y acercarse a la audiencia. Otro acierto del director fue reducir la historia a lo esencial para dejarla de un solo bloque que, ejecutado sin intermedio, permite a la obra fluir más rápido. Vale también destacar las coreografías de los espadachines en sus duelos que, al emplear un sencillo recurso de movimiento, crean un efecto de cámara lenta que dilata la sensación dramática de la justa.
Al referirse a la trascendencia del tema abordado por el texto del mexicano Ruiz de Alarcón, el director Alonso comenta: “Esta obra, aunque parece que se ha escrito hace poco, fue creada en el Siglo de Oro hace más de quinientos años. Concebida en una época donde el debate de género, el debate de si una mujer se podía vestir y conducirse como un hombre no era ni siquiera nombrable. Pues esta obra recoge ese debate que sigue vigente ahora mismo, hoy en día, en nuestras calles”.
Si bien la historia se complica con los giros propios del teatro de la época, su discurso épico la vuelve cautivadora y hasta deleitable para los amantes del género.








