Muchas compras de segunda mano o reacondicionadas se realizan a través de plataformas online. En estos casos, es importante saber quién vende realmente el producto.
Puede tratarse de:
- Una plataforma que vende directamente.
- Un vendedor profesional que utiliza la plataforma.
- Un particular que vende un producto usado.
- Una tienda externa que anuncia sus productos en un marketplace.
Esta diferencia afecta a los derechos del comprador. Si quien vende es una empresa o profesional, se aplicará la normativa de consumo. Si quien vende es un particular, no se aplicará con carácter general el mismo régimen de garantía legal y desistimiento.
Las plataformas deben facilitar determinada información para que el consumidor pueda saber si está contratando con un profesional o con un particular, y qué papel desempeña la propia plataforma en la operación.
Puede consultarse el Reglamento de Servicios Digitales, que establece obligaciones de transparencia para determinados servicios de plataforma.
Si el producto de segunda mano o reacondicionado se compra a distancia a una empresa o profesional, por ejemplo, por internet, teléfono, redes sociales o aplicación, el consumidor tiene, con carácter general, un plazo de 14 días naturales para desistir de la compra sin necesidad de justificar su decisión.
El comercio debe informar antes de la compra de la existencia del derecho de desistimiento, el plazo para ejercerlo, el procedimiento, el modelo de formulario y, en su caso, quién asume los gastos de devolución.
Existen excepciones legales. Por ejemplo, el desistimiento puede no aplicarse a bienes confeccionados conforme a las especificaciones del consumidor o claramente personalizados, productos que puedan deteriorarse o caducar con rapidez, grabaciones o programas informáticos precintados que hayan sido desprecintados, o bienes precintados que no sean aptos para devolución por razones de salud o higiene y hayan sido desprecintados tras la entrega.
En una tienda física, el establecimiento no está obligado a aceptar devoluciones por cambio de opinión, salvo que lo anuncie en su política comercial o que el producto sea defectuoso. Por eso, antes de comprar en tienda, conviene preguntar si se admiten cambios o devoluciones y en qué condiciones.
Puede consultarse más información sobre compras a distancia y desistimiento en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y en el Portal del Consumidor de la Comunidad de Madrid sobre compras online y compras seguras.
Si se adquiere un producto de segunda mano o reacondicionado a través de una página web de una empresa con sede fuera de la Unión Europea, es especialmente importante comprobar antes de comprar dónde está establecido realmente el vendedor y revisar las condiciones aplicables a la garantía, las devoluciones y las reclamaciones.
Cuando la empresa está radicada en un tercer país que no dirige sus ventas al mercado europeo, la compra no está amparada por la normativa europea de protección de los consumidores y los organismos de consumo españoles no son competentes para tramitar la reclamación. En caso de conflicto, conviene reclamar primero por escrito al vendedor y conservar la factura, el anuncio, la descripción y estado del producto reacondicionado, las fotografías y las comunicaciones mantenidas.
Si no se alcanza una solución, el consumidor puede informarse sobre los mecanismos de reclamación existentes en el país donde esté establecida la empresa y recurrir, cuando proceda, a redes internacionales de protección al consumidor como Econsumer o ICPEN.
Para más información, puede consultar el siguiente reportaje.