
Arquitectos de Madrid: José Benito de Churriguera
La transición entre los siglos XVII y XVIII está marcada en lo político por la decadencia y fin de los Austrias, y en lo arquitectónico y artístico por la influencia del llamado barroco castellano o castizo. El estilo irá evolucionando hacia lo ornamental y lo recargado, y terminará por adoptar el nombre de la familia más representativa del momento: el “churrigueresco”, en honor a José Benito de Churriguera y a sus hermanos Joaquín y Alberto. El estilo “churrigueresco” continuaría en Madrid sobre todo con Pedro de Ribera, con quien trabajó en la primera fase de la construcción del Conde-Duque o la iglesia de San Cayetano.
Breve reseña biográfica
José Benito de Churriguera (Madrid, 1665 - Madrid, 1725)
José Benito nace en 1665 en Madrid, en la calle Mesón de Paredes, 2, dentro de una familia de arquitectos, escultores y retablistas de renombre, lo que marcará su formación y devenir profesional.
Con 24 años, y superando a candidatos como Claudio Coello, gana el concurso para levantar la obra que le dará fama: el túmulo funerario de la reina Mª Luisa, primera esposa de Carlos II (el último rey Austria).
Al año siguiente, le nombran ayudante trazador de obras reales a las órdenes de Teodoro Ardemans, aunque no llegaría a ejercer. Tras apoyar al bando perdedor durante la Guerra de Sucesión sería desterrado de la corte, aunque volvería años después.
José Benito se convirtió en uno de los grandes arquitectos de Madrid, valorado en su época. Su estilo de gran barroquismo, sobre todo como decorador, está representado en el monumental retablo realizado entre 1720 y 1724 que se conserva en la iglesia de las Calatravas. Este constituye la última de sus obras ya que "el mejor retablista de dentro y fuera de Madrid", según expresión del arquitecto Teodoro Ardemans, moriría el año siguiente.
A la muerte de José Benito, el legado de los Churriguera, muy presentes en ciudades como Salamanca, se mantendrá durante parte del siglo XVIII a través del trabajo de sus hermanos y de su hijos Nicolás y Jerónimo, también arquitectos.
Obra
José Benito de Churriguera levantó entre 1701-1707 una serie de retablos de tipo cascarón en virtud de su planta cóncava idónea para adaptarse a la forma del ábside. El más importante de la serie es el retablo de la Transfiguración de la iglesia de San Salvador de Leganés restaurado por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid en 1990. El éxito logrado hizo que se le encargaran también los retablos laterales, con tondos ovalados de aire rococó. También intervino en el Retablo Mayor de la Iglesia de las Calatravas, y en el de san Esteban de la iglesia de Fuenlabrada
Hablar del Churriguera arquitecto es hablar de los Goyeneche, una acaudalada familia de empresarios y banqueros de origen navarro vinculada con la casa real que, además de amiga, fue su mecenas. Construyó dos obras muy importantes, el pueblo de Nuevo Baztán y su residencia en Madrid, el Palacio de Goyeneche, actual sede de la Real Academia y Museo de Bellas Artes de San Fernando en la calle de Alcalá nº 13.
El conjunto de Nuevo Baztan, fue una de las primeras poblaciones industriales de nueva planta que surgieron en España a principios del siglo XVIII. Churriguera resolvió su configuración mediante un original sistema rotacional de plazas concatenadas, trabadas por las esquinas, alrededor de las cuales se disponen el palacio y la iglesia en torno a los cuales se ordena el núcleo urbano.
Gozó de gran éxito económico y social hasta que la competencia de las producciones preindustriales europeas y la muerte de Goyeneche en 1735 sumieron al conjunto en una espiral de decadencia y abandono.
Con este proyecto se trata de implantar en Madrid los principios del colbertismo, un sistema económico de origen francés que, a grandes rasgos, defendía la autoproducción para evitar importaciones, promover el consumo de proximidad y fomentar la exportación.
Nuevo Baztán nace como experimento: un lugar de producción (bebidas, jabón, telas o vidrio) para cubrir las necesidades de Madrid, a pocos km, que incluía además viviendas para los trabajadores, zonas de recreo, mercado, áreas industriales (hornos, talleres, etc.) y explotación agrícola. Todo ello articulado en torno a la residencia familiar, el palacio y la iglesia adyacente, creando un conjunto heterogéneo en el que aún se aprecian restos del barroco castellano.
En Madrid y también para la familia proyectará el magnífico palacio Goyeneche de la calle Alcalá, que también serviría de almacén del vidrio exportable que producía Nuevo Baztán. Al morir en 1725, su hermano Alberto se encargará de terminar la obra. Desde 1773 el edificio cambiará de manos, de fachada (adaptándose al gusto neoclásico) y de función: se convierte en la sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Las remodelaciones eliminaron la mayoría de la obra de Churriguera. Sin embargo, un trampantojo hecho a partir del dibujo de la puerta original, localizado hace unos años, nos recuerda su aspecto.
En la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando se conservan además varios de sus dibujos, con diseños a tinta china, con retoques de oro, muestra de su gran talento como dibujante.
El proyecto del palacio en Madrid está fechado alrededor de 1715. José Benito murió en 1725, antes de terminarlo, de forma que sus hijos finalizaron la obra.
En 1773 el edificio fue adquirido para sede de la Real Academia de San Fernando y reformado por Diego de Villanueva (hermano de Juan) que suprimió todos los detalles barrocos aunque gran parte de la estructura ideada por Churriguera se conserva.