
Yacimiento arqueológico La Atalaya
Una ventana a la Prehistoria de Pinto
Yacimiento arqueológico de La Atalaya
Está situado al oeste del casco urbano de Pinto, entre la vía de ferrocarril y las carreteras M-506 y M-408. La zona presenta una topografía con suaves ondulaciones cuyo punto culminante es una pequeña y alargada elevación del terreno, cuya cima alcanza los 622 m de altitud, de donde le viene el nombre de Atalaya.
El yacimiento ocupa una superficie total de 11 hectáreas. Es del tipo “campo de hoyos”, en el que se han documentado un total de 859 estructuras, todas ellas fosas excavadas en el terreno geológico: silos de almacenamiento, cubetas generalmente de planta circular, paredes inclinadas o rectas y fondos planos e irregulares. En todo el yacimiento no se ha encontrado ningún tipo de suelo, ni huellas de poste, restos de zanjas de cimentación o estructuras que se puedan identificar claramente como viviendas.
Hay que destacar el descubrimiento de dos inhumaciones sin ajuar en un silo. Se trata de un hombre y de una mujer de edad adulta a los que les falta el cráneo. Hay además restos extremadamente escasos de otros individuos en algunas estructuras.
El material cerámico localizado dentro de las diferentes estructuras, que asciende a más de 42.000 fragmentos, pertenece en su mayoría a piezas de cerámica común. Dicha cerámica está decorada, mediante incisiones e impresiones, con motivos decorativos tales como espigados, dientes de lobo, zig-zags, líneas y pequeños círculos.
La industria lítica documentada está realizada en el 90% de los casos en sílex de color gris. Destaca la presencia de más de 350 núcleos, de los cuales casi un tercio son poliédricos. Se han recuperado diversos tipos de útiles: cuchillos, denticuladas, raspadores, puntas de flecha, algunos fragmentos de molino de granito y numerosos percutores utilizados como martillos para tallar el sílex.
La industria ósea también es abundante. Se han identificado punzones biselados realizados con huesos de oveja y cabra, espátulas, una aguja, un colmillo de perro perforado, tres cuentas de collar circulares y dos útiles de hueso de ciervo.
Entre los restos de fauna predominan los ovicápridos (ovejas y cabras). Se identifican también cánidos (familia en la que se puede incluir perros, lobos, zorros y coyotes) y suidos (cerdos y jabalís). La mayor parte de los restos óseos aparecen muy fragmentados y deteriorados. Es posible determinar que la fauna domestica constituye la mayor base cárnica, ya que los porcentajes de fauna silvestre son mínimos identificándose tan solo conejo, liebre y ciervo. La aparición de restos de caballo es más bien testimonial y se vincula, más a la caza que a la domesticación.
Galería de imágenes
Actuación arqueológica
El yacimiento de la Atalaya fue localizado durante las actuaciones arqueológicas previas al desarrollo del proyecto de construcción del Sector S-4 “Ampliación del Polígono Matéu-Cromo” de Pinto, donde estaba prevista la construcción de viviendas, así como la creación de espacios dedicados a usos de industria de transformación y áreas verdes.