
Yacimiento arqueológico Vega de Belvis
Asentamiento rural romano en el valle del Jarama
Yacimiento arqueológico Vega de Belvis
El yacimiento arqueológico Vega de Belvis es un asentamiento de carácter rural en plena relación con la fértil vega del río Jarama, ubicado dentro de la red de comunicaciones que recorrían esta zona de la región madrileña en época romana.
El complejo disponía de una pars urbana (área de la vivienda del dueño) con un edificio residencial con patio central o peristilum, a partir del cual se distribuían las diferentes estancias y espacios. El patio tenía planta cuadrangular, con un área central a cielo abierto y los laterales cubiertos por un pasillo porticado, que era el lugar de tránsito y acceso a las habitaciones. En el centro de este patio habría probablemente un espacio ajardinado o viridarium delimitado por unos muretes bajos que permitían la visibilidad y un contacto más directo con las estancias. En origen estaba decorado con pinturas murales, visibles todavía en algún tramo de zócalo conservado. En los intersticios entre los diferentes tramos del murete que cercaba el jardín interior se localizaron las basas de piedra caliza que sustentaban el porticado, articulado en cuatro corredores con cubiertas a un agua. Tan sólo quedaban restos de dos de las habitaciones, ambas pavimentadas con hormigón hidráulico.
Al sur de la pars urbana se documentó una pars rústica (zona destinada a los trabajadores de la hacienda) dónde destacaban un complejo de construcciones asociadas entre sí que se han interpretado como una herrería. Es un espacio probablemente abierto, pavimentado con un empedrado, donde se localizaron multitud de escorias, dos hogares construidos con adobes y un pequeño horno. Seguramente uno de estos hogares o fraguas se utilizaría para la carburación prolongada y el recocido a baja temperatura del hierro (menos de 800ºC) mientras que los trabajos de forja en caliente y soldadura se realizarían en el otro hogar, donde era necesaria una temperatura más elevada, que se obtenía accionando un fuelle manual. Quedaban restos de otro horno, de grandes dimensiones, construido con adobes, que seguramente funcionó como un horno industrial para la cocción de materiales constructivos como tejas y ladrillos.
Otro edificio a destacar fue un horreum (lugar de almacenamiento de productos alimenticios, principalmente trigo) construido sobre un pavimento sobreelevado apoyado en soportes de piedra, que habían conservado sus cimentaciones y el refuerzo de las paredes mediante la incorporación de contrafuertes.
En la margen oriental del yacimiento hay que señalar la localización de una pequeña construcción de planta cuadrangular y ábside semicircular en su cabecera, que se interpretó como un lugar de culto privado.
Parece probable que esta explotación agropecuaria comenzara a funcionar hacia el cambio de era o dentro del primer tercio del siglo I después de Cristo, teniendo su mayor desarrollo hacia época Flavia y prolongando su actividad hasta bien entrado el siglo II d. C.
Desde finales del siglo III la crisis económica, política y social que sufrió el Imperio provocó el abandono de muchos latifundios. Quizás por ello el asentamiento de Vega de Belvis quedó despoblado o drásticamente reducido durante buena parte del siglo III e inicios del IV, siendo la siguiente fase de ocupación ya en época tardorromana, a mediados o finales de ese siglo. Así parece entreverse por el material cerámico recuperado, entre el que destacan los fragmentos de terra sigillata hispánica tardía, cuya producción arrancaría en el último tercio del siglo IV.
Actuación arqueológica
La intervención arqueológica en el yacimiento Vega de Belvis se realizó debido al proyecto de duplicación de la carretera M-111, en el Tramo R-2 a M100 y M-106, a petición de la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, ya que se encontraba en una Zona de Protección Arqueológica.