En el Día Mundial de la Parada Cardiaca, el 16 de octubre

El Hospital público Infanta Cristina imparte formación en reanimación cardiopulmonar a adultos y niños

Publicado:
17 octubre 2025

El Hospital Universitario Infanta Cristina, centro público de la Comunidad de Madrid situado en Parla, ha impartido formación en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) a adultos y niños con motivo del Día Mundial de la Parada Cardiaca, que se conmemora el 16 de octubre. Esta iniciativa, desarrollada por profesionales de la Unidad de Cuidados Intensivos y del Servicio de Pediatría, con el fin de instruir a la población sobre cómo realizar una atención precoz fuera del ámbito hospitalario y mejorar así el pronóstico de los pacientes que sufren esta patología. Diversos estudios apuntan a que aproximadamente el 20% de las personas fallecidas por parada cardiorrespiratoria podrían haberse salvado con una actuación en RCP a tiempo.

Los equipos de UCI y Pediatría instruyeron a los participantes para aprender a identificar la situación de parada cardiorrespiratoria (PCR), mediante la valoración del nivel de conciencia, la apertura de la vía aérea y la valoración de la respiración. Gracias a las demostraciones prácticas, los participantes pudieron adquirir habilidades en la realización de compresiones torácicas (RCP usando sólo las manos) de la mano de los profesionales. Igualmente, aprendieron a identificar pacientes con obstrucción respiratoria por atragantamiento y formación en manejo de estas situaciones, incluida la maniobra de Heimlich.

La parada cardiaca súbita extrahospitalaria es un problema de primera magnitud para la salud pública, siendo su incidencia de 1 parada cada 20 minutos. Diversos estudios sugieren que aproximadamente al 20% de las personas que fallecen por esta causa no les ha llegado todavía el momento de morir y su muerte prodría haberse evitado con una actuación en RCP a tiempo.

El inicio de medidas de reanimación de forma precoz aumenta la posibilidad de supervivencia. Por ello debemos intentar mejorar la respuesta ante este trastorno, implicando a un amplio abanico de personas, ciudadanos en general, componentes de las fuerzas de seguridad o sistemas de emergencias no sanitarios, familiares y personal sanitario de los diferentes escalones asistenciales.