El Hospital público Clínico San Carlos investiga la fabricación de un medicamento para el daño cerebral por falta de oxígeno en recién nacidos
CON CANNABIDIOL, SERÍA EL PRIMERO DEL MUNDO DE ESTAS CARACERÍSTICAS
Investigadores del área de Neurociencias del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital público Clínico San Carlos, de la Comunidad de Madrid, han iniciado el primer estudio en el mundo que implica la fabricación de un medicamento oral, basado en una formulación farmacológica con cannabidiol, para el tratamiento del daño cerebral en recién nacidos por falta de oxígeno al nacer. El objetivo de esta investigación, para la que los investigadores del Clínico San Carlos han obtenido una beca de la 'Fundación Caixa Research', es desarrollar una solución oral de cannabidiol, en forma de jarabe, para tratar la encefalopatía hipóxico-isquémica neonatal, que es una disfunción neurológica grave causada por la falta de oxígeno al nacer y la reducción de flujo sanguíneo al cerebro.

Se trata del primer estudio de estas características en el mundo, que realiza el Servicio de Neonatología del Hospital Clínico San Carlos en colaboración con especialistas de la unidad de ensayos clínicos de Farmacología Clínica y del Servicio de Farmacia Hospitalaria de este hospital público madrileño, en colaboración con el Departamento de Galénica de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid.
El desarrollo del fármaco se realizará en el propio Servicio de Farmacia del Hospital Clínico San Carlos con el fin de obtener una formulación segura, eficaz y adecuada para la población neonatal y adaptar el medicamento a sus necesidades específicas. Con nuestra participación en este estudio “ponemos en valor nuestro compromiso con la investigación y con el desarrollo de medicamentos orientados a cubrir vacíos terapéuticos, especialmente en población neonatal, contribuyendo a la innovación en el ámbito de la farmacia hospitalaria”, expone la especialista del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Clínico San Carlos, Virginia Puebla.
El daño cerebral que se produce se debe al efecto nocivo combinado de tres elementos: la inflamación, el estrés oxidativo y la excitotoxicidad. “En nuestros experimentos, el cannabidiol – un cannabinoide sin efecto psicoestimulante- ha demostrado controlar estos tres factores de forma simultánea, lo que explica su potente efecto beneficioso, sin mostrar ningún efecto secundario importante. De hecho, demostró proteger también otros órganos como el pulmón o el corazón”, señala el investigador principal y jefe del Servicio de Neonatología del Hospital Clínico San Carlos, José Martínez Orgado.
Reducción del tejido cerebral dañado sin secuelas motoras en estudios preclínicos
El resultado de las investigaciones del grupo de este hospital público madrileño, uno de los pocos en el mundo que ha publicado resultados sobre el cannabidiol como tratamiento para el daño cerebral neonatal de origen hipóxico-isquémico, “ha demostrado en la fase preclínica llevada a cabo en modelo animal que con la administración de cannabidiol la lesión del tejido cerebral, tanto por su extensión como por la cantidad de células destruidas por la hipoxia-isquemia, se redujo entre un 50 y un 75%”, expone Martínez Orgado.
Añade este investigador del Clínico San Carlos que “más significativamente, comprobamos en nuestra investigación que los animales que habían recibido cannabidiol sólo una vez, justo después del episodio hipóxico-isquémico, al llegar a la edad adulta no presentaban ninguna de las secuelas motoras y cognitivas que sí presentaban los animales que no fueron tratados. Es decir, que la recuperación funcional fue del 100%”.
Por otro lado, en estudios preclínicos llevados a cabo por este grupo de investigadores del Clínico San Carlos, el cannabidiol “ha demostrado colaborar exitosamente con la hipotermia, mostrando lo que se conoce como un efecto sinérgico, es decir, que en los casos graves en que la hipotermia no podía por sí misma reducir el daño cerebral, la asociación con cannabidiol conseguía reducir este daño casi completamente”, explica Martínez Orgado.
Estos resultados determinaron que en 2019 se iniciara un ensayo clínico internacional para probar la combinación de cannabidiol e hipotermia en recién nacidos con encefalopatía hipóxico-isquémica neonatal, que tuvo que interrumpirse, en parte por la irrupción del Covid-19. El Hospital Clínico San Carlos participó en ese estudio con dos pacientes “y pudimos comprobar cómo una de ellas, con un cuadro muy grave de falta de oxígeno al nacer que sugería un pronóstico muy desfavorable, superó la enfermedad y actualmente tiene un desarrollo prácticamente normal tras recibir cannabidiol”, añade Martínez Orgado.
Clínico San Carlos, referente mundial en investigación con cannabidiol en recién nacidos
Actualmente, el único tratamiento en el primer mundo para el tratamiento del daño cerebral por falta de oxígeno al nacimiento, que causa muerte o discapacidad a más de dos millones de recién nacidos al año en el mundo, es la hipotermia terapéutica. Sin embargo, este tratamiento solo beneficia a poco más de la mitad de los pacientes, en muchos de los cuales persisten secuelas cuando pasan a la edad adulta por falta de un tratamiento eficaz.
La concesión de esta beca de investigación se fundamenta en la experiencia y resultados de las investigaciones preclínicas llevadas a cabo en los últimos 20 años por este grupo de investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria San Carlos, lideradas por el jefe del Servicio de Neonatología de este hospital público madrileño, José Martínez Orgado, que han sido publicados en varias revistas científicas como Pediatric Research, Frontiers in Neuroscience o Neuropharmacology.
