El Hospital público Ramón y Cajal, reconocido por la Comunidad de Madrid por su innovación en el abordaje de la soledad

Publicado:
14 mayo 2026

El Hospital Universitario Ramón y Cajal, centro público de la Comunidad de Madrid, ha sido distinguido por el proyecto “Con edad, sin soledad” con una Mención Especial en la Convocatoria 2025 de Experiencias innovadoras eficaces en atención a personas mayores en soledad en el ámbito construcción de vínculos/ecosistemas de apoyo mutuo, durante la celebración de la II Semana de Sensibilización de la Red de Atención a Mayores en Soledad de la Comunidad de Madrid. 

En el acto de entrega, celebrado en la Residencia Alzheimer Reina Sofía de la capital, la subdirectora de Enfermería de Hospitalización y Urgencias del Hospital Ramón y Cajal, Laura Clavero, ha recogido el premio de manos de la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila-Ponce, y de la directora general de Coordinación Socio-sanitaria de la Consejería de Sanidad, Carmen González Paz. 

Por parte del centro hospitalario acudieron también como representantes del equipo impulsor del proyecto la supervisora de Continuidad Asistencial, María Cristina Blázquez; la jefa del Servicio de Trabajo Social, María Ángeles Martín; y Santiago Martín, jefe de equipo en el Servicio de Atención al Paciente. 

Este reconocimiento pone en valor el proyecto “Con edad, sin soledad” que es un protocolo integral diseñado para detectar y acompañar a pacientes que sufren soledad, un fenómeno que ya es considerado un problema de salud pública de primer orden. La soledad no es solo un fenómeno individual, sino un reto colectivo que afecta a la dignidad y calidad de vida. Este proyecto nace para que ningún paciente camine solo en su proceso de salud.

Enfoque multidisciplinar para un desafío social

Liderado por un equipo experto formado por Enfermería de Continuidad Asistencial (ECA), Trabajo Social y Atención al Paciente, el proyecto responde a una realidad alarmante: en Madrid el 13% de los hogares son unipersonales y, en nuestra área de referencia, se estima que más de 74.000 personas son susceptibles de encontrarse en situación de soledad.

Esta iniciativa no solo busca paliar el malestar emocional, sino prevenir las graves consecuencias clínicas asociadas a la soledad, como el incremento de enfermedades cardiovasculares, el deterioro cognitivo, la depresión y el riesgo de reingresos hospitalarios.

Cómo funciona

El protocolo permite que cualquier profesional del Hospital Ramón y Cajal, ante la sospecha de un caso, active el circuito contactando con la Enfermería de Continuidad Asistencial. El proceso incluye: detección precoz: Uso de la escala de soledad de tres ítems durante la atención sanitaria; derivación personalizada: Si la soledad es de carácter social, interviene Trabajo Social; si es transitoria o puntual, se coordina con Atención al Paciente; continuidad asistencial: la situación se registra en la historia clínica para que, al alta, el Médico y Enfermera de Atención Primaria puedan realizar el seguimiento en el entorno comunitario; garantía de equidad: el proyecto asegura que los pacientes solos puedan acceder a pruebas invasivas o tratamientos que requieren acompañamiento obligatorio por seguridad, eliminando así barreras en la atención.

Innovación y Red de Alianzas

El factor diferencial de este proyecto es su capacidad para tejer redes tanto dentro como fuera del Hospital Universitario Ramón y Cajal. Entre sus elementos más innovadores destaca la colaboración de la Asociación de Amigos del Hospital -la AHURYC está formada por personal jubilado-, que aporta su experiencia sanitaria para acompañar a coetáneos. También son clave las alianzas estratégicas, como el programa “Apóyate en mí” con la Empresa Municipal de Transportes (EMT) para transporte desde el domicilio y con asociaciones que han adaptado su labor de pediatría a la población mayor.

Impacto y futuro

Desde noviembre de 2024 a marzo de 2025, el proyecto ya ha logrado un 45% de cobertura sobre los casos detectados. Además, se han realizado 32 acompañamientos directos desde el domicilio y ha recibido el agradecimiento explícito de los usuarios. Aunque el foco inicial han sido servicios como Endoscopias, Oftalmología u Oncología, el éxito del modelo permite hacerlo extensible a cualquier rango de edad y su exportación a otros centros sanitarios. Con esta mención, el centro reafirma su compromiso con una atención humanizada, entendiendo que el acompañamiento social es, en muchos casos, tan vital como el mejor de los fármacos.