La Comunidad de Madrid refuerza la atención a personas mayores y con discapacidad con 17 nuevas salas de estimulación sensorial hasta 2027

La Comunidad de Madrid continúa reforzando la rehabilitación y la estimulación cognitiva de personas mayores en situación de dependencia y de personas con discapacidad con la incorporación, a lo largo de este año, de 17 nuevas salas multisensoriales Snoezelen en centros públicos de la región hasta 2027. El Gobierno regional destina a esta actuación más de 280.000 euros para dotar a estos espacios de tecnología de última generación.

Nueve de estas salas ya están operativas en dispositivos de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS). En concreto, se han instalado en los centros ocupacionales Ángel de la Guarda, Carabanchel y Juan de Austria, en Madrid, y Juan Ramón Jiménez, en Leganés. También disponen ya de estos espacios en los destinados a personas con discapacidad intelectual de Arganda del Rey, Getafe, Reina Sofía, en San Martín de Valdeiglesias, y Mirasierra y Dos de Mayo, ambos en la capital.

La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado el este último recurso, ubicado en el distrito madrileño de Hortaleza, donde ha destacado que estas salas constituyen “un importante complemento terapéutico, al permitir trabajar de forma individualizada, en función del perfil sensorial de cada persona, en un entorno agradable y mediante actividades lúdicas que favorecen su bienestar físico y emocional”.

Además, ha anunciado la puesta en marcha, en 2027, de otras cuatro nuevas salas multisensoriales en los centros de la AMAS para personas con discapacidad Nazaret, Ciudad Lineal, Barajas y Aluche, todos ubicados en la capital.

La Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales instalará también este nuevo equipamiento tecnológico en las residencias de mayores de Peñuelas, que contará con dos salas, la de Usera y la de Madrid Sur, todas ellas de gestión indirecta.

Estos espacios favorecen la estimulación sensorial y cognitiva de los usuarios y facilitan a profesionales y familiares herramientas para mejorar la comunicación, así como la gestión de las emociones y del estrés asociado a los cuidados. Además, constituyen una terapia no farmacológica que contribuye a reducir la necesidad de medicación. Equipados con innovadores sistemas de iluminación, vibración y sonido, crean entornos de relajación que potencian capacidades como la atención, la memoria o la resolución de problemas a través de experiencias multisensoriales.

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