Un estudio del Hospital público Gregorio Marañón vincula la prehabilitación al bienestar emocional tras un trasplante de hígado

Un estudio del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, centro público de la Comunidad de Madrid, ha demostrado que la reducción de las hospitalizaciones gracias a acciones preventivas antes de una intervención son clave para proteger el bienestar emocional de los pacientes tras un trasplante de hígado. Concretamente, los investigadores constatan que la mejora de la evolución clínica, evitando reingresos hospitalarios, tiene un impacto positivo en su calidad de vida y su salud mental.
Se trata de un trabajo liderado por el Grupo de Investigación de Enfermería del Instituto de Investigación Sanitaria del hospital, en el cual se ha seguido la evolución de 76 pacientes trasplantados. Para ello, se recogieron datos de los pacientes en el momento en que se incluían en lista de espera hasta un año después de haber recibido el trasplante.
El estudio, de carácter prospectivo, destaca el valor de una buena prehabilitación antes del procedimiento a través de una valoración física y psicológica. Generalmente, las personas que tienen indicado el trasplante hepático padecen enfermedades como la cirrosis, con varias patologías asociadas, así como cáncer y otras enfermedades autoinmunes.
Los investigadores comprobaron que, aunque en general los pacientes mejoran su estado psicológico durante el primer año después de la intervención, aquellos que necesitan volver a ser hospitalizados presentan un empeoramiento significativo de la ansiedad y la depresión, el cual fue más marcado en las mujeres.
Asimismo, reforzar el control de factores de riesgo cardiovascular, garantizar la adherencia al tratamiento inmunosupresor y al seguimiento médico, prevenir infecciones y fomentar hábitos de vida saludables repercuten de manera positiva en la salud física y emocional de los pacientes.

