Restauración de la iglesia parroquial de Santa María del Castillo en Campo Real
La iglesia parroquial de Santa María del Castillo se levanta sobre un cerro en posición de atalaya, motivo por el cual existen estudios que justifican su origen en una antigua fortaleza hispanoárabe. El templo, perteneciente a la Diócesis de Alcalá de Henares, domina el perfil de la localidad de Campo Real y se conforma como un hito paisajístico de gran valor y referencia de la misma.
Los trabajos de restauración realizados en las cubiertas y los pavimentos interiores de la iglesia quedan enmarcados en el Convenio entre la Comunidad de Madrid y la Provincia Eclesiástica de Madrid para la conservación y restauración del patrimonio histórico-artístico.
La iglesia
Sus primeras referencias documentales datan de 1350; sin embargo, las obras debieron demorarse, ya que la zona de la cabecera, la parte más antigua del templo, presenta un estilo gótico tardío con aspectos ya renacentistas. En la segunda mitad del siglo XVII se llevó a cabo la reconstrucción de las naves de su entonces única torre tras la caída del primitivo campanario en 1647, según los planos de Felipe Lázaro de Goitia.
La planta del tempo está compuesta por tres naves separadas por arcos de medio punto, crucero con el presbiterio flanqueado por la Sacristía, y un coro alto a los pies sobre un arco carpanel. Su portada está flanqueada por dos torres de piedra caliza y contiene el escudo de la Villa. Al sur se localiza el atrio de acceso, con una arquería realizada también en piedra. Las naves y el crucero se cubren con bóvedas de cañón, con lunetos en el caso de la nave central. El templo está construido, en general, a base de fábricas de mampostería y sillería. Las cubiertas, a dos aguas, se cubren con teja cerámica curva sobre estructura de madera.
La iglesia ha sufrido durante años importantes patologías estructurales que han motivado la ejecución de varias campañas y actuaciones con objeto de determinar y detener las causas que las originaban. El desplazamiento de su torre sur ha provocado grietas en la fachada, el coro y las bóvedas, y el descendimiento de las fábricas ha sido el origen de movimientos en el pavimento interior del templo.
Por otra parte, las cubiertas presentaban lesiones en su material de cubrición: desplazamientos y roturas de tejas, defectos en la resolución de encuentros con los muros y corrimientos en sus faldones.
Restauración
Tras las actuaciones realizadas en los últimos años, como el recalce de la cimentación de la torre, inyecciones en apoyos de muros y el control higrotérmico del terreno en el que se asienta el templo, y tras comprobarse, durante 2025, que se han minimizado sus movimientos estructurales, se procedió a la restauración de las cubiertas en su totalidad, a excepción de las correspondientes al atrio que se intervino recientemente, y a la reposición de los pavimentos interiores afectados por los movimientos estructurales.
Se han realizado los siguientes trabajos:
- En las cubiertas se ha procedido al desmontaje de su cobertura de teja y tablero, con reparaciones puntuales en su estructura de madera de pino, colocándose un nuevo tablero, impermeabilización, aislamiento y teja reutilizada.
- Restauración de aleros de sillería.
- Instalación de pararrayos y sistema de detección de incendios en cubierta.
- Levantamiento de la totalidad del pavimento existente, que no respondía al material original y se encontraba con importantes desplazamientos.
- Tras la realización de una solera ventilada, ejecución de un nuevo pavimento de losas de piedra caliza y cenia, restaurando los peldaños de piedra.
- Restauración de la pila bautismal y traslado a su ubicación original bajo la torre norte.
- Reposición de la cancela del acceso sur, elemento no original y de escasa calidad.
- Cosido de grietas en el coro a los pies del templo, retirándose el apeo provisional.
Los trabajos han contado con un seguimiento arqueológico que ha permitido documentar la presencia de enterramientos en las naves de la iglesia. En particular, se ha procedido a la exhumación del párroco Valentía Rodríguez Cañas, fusilado durante la Guerra Civil y enterrado en la nave central. Junto a sus restos se encontró una botella de cristal de “Ceregumil”, que contenía un escrito en papel timbrado del año 1947 describiendo el traslado a su ubicación actual.
La intervención en sus acabados interiores e instalaciones queda a la espera de actuaciones posteriores, previsiblemente durante el año 2026.









