El teatro del Siglo de Oro en la Comunidad de Madrid

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Esculturas de don Quijote y Sancho Panza sobre un banco de piedra, al fondo la fachada del Museo Casa Natal de Cervantes
Bien de Interés Cultural del Patrimonio Inmaterial

El Siglo de Oro español es un periodo histórico excepcional en el pensamiento, el arte y las letras españolas. 

Madrid fue el epicentro creativo fundamental, tanto en las artes como en las ciencias, al conjugarse en la ciudad circunstancias sociales, históricas y políticas que animaron su desarrollo. 

Entre todas las manifestaciones del Siglo de Oro destaca la creación literaria, en la que sobresale el género teatral, cuya influencia ha sido fundamental en la historia de la literatura y la dramaturgia internacional. Su interés traspasa los límites temporales para seguir programándose en los teatros madrileños en la actualidad.

El término Siglo de Oro

El término Siglo de Oro se refiere a los decenios transcurridos entre la publicación de la Gramática Castellana de Nebrija, en 1492 y la muerte de Calderón de la Barca en 1681.

Durante este periodo de tiempo aparecieron en el ámbito cultural hispano nuevas estéticas y nacieron géneros literarios de gran éxito y trascendencia. Entre ellos, el teatro adquiere un especial alcance.

Con el tiempo el concepto de Siglo de Oro, vinculado en origen a la producción literaria y, particularmente al teatro, se fue ampliando a otras manifestaciones artísticas de la época: a partir del siglo XIX se definiría como Pintura del Siglo de Oro a la pintura de los siglos XVI y XVII y desde principios del siglo XX se generalizó el empleo del término para denominar esta época desde el punto de vista de la historia política, social, económica y cultural.

Madrid en el Siglo de Oro

Esculturas de don Quijote y Sancho Panza sobre un banco de piedra, al fondo la fachada del Museo Casa Natal de Cervantes

Madrid, capital del reino desde 1561, acogió una población diversa, emprendedora y creciente que, animada por las posibilidades que ofrecía el establecimiento en ella de la corte de los Austrias, se transformó en un hervidero creativo.

Esta creatividad se reflejó en el desarrollo de las artes, las ciencias y las técnicas, que encontraron en el dinamismo de Madrid un sustrato adecuado para su desarrollo.

En el ámbito de la producción literaria se concentraron figuras destacadas como Cervantes o Quevedo en la prosa, Garcilaso de la Vega y Góngora, en el verso, o Lope de Vega y Calderón de la Barca en el teatro.

La capacidad de entretener del teatro lo convirtió en un espectáculo de masas al que acudían gentes de todas las condiciones sociales.

De la situación política, administrativa, histórica y social del momento, de la evolución de las artes y de las ciencias y del bullicio de las gentes de Madrid, sus conflictos, sus caracteres y sus intereses, se nutrieron los dramaturgos del Siglo de Oro para crear sus obras. La vida de Madrid alimenta todo el teatro, no solo en la temática, sino también en la forma.

El teatro del Siglo de Oro

Las nuevas formas dramáticas de la `comedia nueva´, los temas abarcados y la forma de tratarlos hicieron del Teatro del Siglo de Oro el principal entretenimiento entre sus contemporáneos. Se crea un espectáculo complejo que busca el arte total y conmueve los sentidos.

El espectáculo teatral era la conjunción de varias piezas: loas, autos, mojigangas, bailes, comedia. Entre ellas, la principal era la comedia, llamada `nueva´ para diferenciarla de la heredada de los clásicos.

En la `comedia nueva´ se mezclan lo trágico y lo cómico, no se respeta la unidad de acción, el tiempo o el lugar; sus temas principales son el amor, el honor, la sociedad del momento, sus fobias, filias y la honra.

Fachada de la Casa Museo Lope de Vega

Lope de Vega (1562-1635) con su Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo, un poema-tratado literario de 389 versos, rompe con el teatro clásico y sienta las bases del teatro moderno a través de la `comedia nueva´.

Por la calidad y fecundidad de sus obras, Lope de Vega se impuso a sus contemporáneos. Fuenteovejuna, El perro del hortelano y El caballero de Olmedo son algunos ejemplos de su creación.

Tirso de Molina (1579-1648), cuyo nombre real era Gabriel Téllez, fue otro de los dramaturgos más destacados. Fue pionero en dotar de mayor profundidad psicológica a los personajes femeninos que, en algunas obras, eran protagonistas y conducían la trama. El burlador de Sevilla, El condenado por desconfiado o Don Gil de las calzas verdes son algunos de sus títulos.

Destacados autores fueron también Juan Pérez de Montalbán, María de Zayas y Sotomayor, Agustín de Rojas y Juan Ruiz de Alarcón, entre otros.

La `comedia nueva´ de Lope de Vega, con una temática cercana al público y liberada de las restrictivas reglas del teatro clásico, y cuyo objetivo principal era entretener, provocó una provechosa sinergia entre la sociedad madrileña y la obra teatral, que tuvo como consecuencia un éxito de indudable repercusión en la historia de la literatura.

Pedro Calderón de la Barca (1600-1681) con sus propuestas de mejora de la fórmula de Lope de Vega, fortalece la estructura de los textos, da más profundidad a los contenidos y mayor coherencia a la acción y a los personajes. Escribe los textos de los autos sacramentales del Corpus siendo El gran teatro del mundo el más destacado. La vida es sueño, El alcalde de Zalamea o La dama duende son también obras principales de su producción teatral. Con Calderón finaliza el Siglo de Oro del teatro español.

Los formatos se diversificaron para llegar a un mayor número de espectadores, los actores se profesionalizan y se definen los espacios, creándose los corrales de comedias, lugar por excelencia del teatro barroco y donde ya se paga por ver el espectáculo.

Fachada del Teatro Español

Las cofradías de la Pasión y de la Soledad monopolizaron la explotación del teatro comercial en Madrid y con lo que recaudaban sostenían hospitales y otras obras de caridad. En un principio alquilaban locales, como el Corral de la Pacheca o el Corral de la Puente, pero en 1579 inauguraron el Corral de la Cruz, el primer local permanente que tuvo la capital hasta su demolición en 1856.

El principal fue el Corral del Príncipe, inaugurado en 1583, y que ha perdurado hasta la actualidad convertido en el Teatro Español. En 1602 se abre al público el Corral de Comedias de Alcalá de Henares.

El teatro del Siglo de Oro se convirtió en un fenómeno de grandes dimensiones, no solo por el número de autores que lo escribían y el número de obras conservadas, sino también por su influencia y expansión geográfica. El teatro se extendió por territorios de la monarquía hispana, al igual que por Europa, siendo representado en Italia, Francia, Inglaterra o Alemania. 

El teatro del Siglo de Oro es uno de los exponentes más destacados de la historia cultural española. Su vigencia sigue presente en nuestros días. 

El teatro en las imprentas

Los impresores vieron en el éxito del teatro representado una oportunidad de negocio. Cuando las obras terminaban su ciclo escénico las imprentas empezaron a publicar estas piezas, especialmente las comedias.

Fachada de la Sociedad Cervantina

Las imprentas de Madrid tuvieron un papel fundamental en la difusión de estas obras. De sus máquinas salieron decenas de volúmenes, conocidos como partes al considerarse conformantes de colecciones, de un solo autor o de varios. Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina, Ruiz de Alarcón o Juan Pérez de Montalbán vieron sus obras publicadas en varios volúmenes de partes.

En Madrid se imprimieron comedias sueltas, folletos con una sola pieza que fueron un formato también fundamental para la difusión de las obras.

Entre las imprentas que trabajaban en el Madrid de los siglos XVI y XVII se encuentran la de Pedro de Madrigal, luego regentada por su viuda, hoy sede de la Sociedad Cervantina de Madrid o la de los Herederos de Gabriel de León. 

Bien de Interés Cultural Inmaterial

Madrid, además de ser cuna de los más grandes dramaturgos del momento y la ciudad donde nació el Teatro del Siglo de Oro, es el principal escenario en el que se desarrollan las acciones de gran parte de las obras.

En numerosos títulos de comedias, autos sacramentales o piezas breves se inserta el nombre de Madrid: La plaza de Madrid, Los carros de la fiesta del Corpus en Madrid o Tres soles de Madrid, entre otros. También otros lugares de la Comunidad de Madrid se muestran en los títulos: El hortelano de Alcalá, La villana de Getafe o La Cintia de Aranjuez.

Numerosas comedias tienen en Madrid su escenario principal, como en La Dama Duende o Caballero de Gracia.

Las alusiones a Madrid en los versos de muchas comedias también son abundantes; las hay de alabanza, pero son más las satíricas, en relación con aspectos urbanísticos, de convivencia o de moralidad.

Lope de Vega, en sus obras, habla de los orígenes carpetanos de Madrid, de su grandeza y belleza, de la buena comida que en ella se encuentra, de los problemas de su crecimiento...

Tirso de Molina alude, en sus textos, a la claridad del cielo de Madrid, a la confusión en sus calles, al río Manzanares...

Calderón de la Barca alude al crecimiento urbanístico de la ciudad, al "Madrid, patria de todos", a un Madrid en permanente cambio...

Un aspecto muy relevante de la excepcionalidad del Teatro del Siglo de Oro es su presencia en nuestros días. Si bien en época ilustrada el Teatro del Siglo de Oro pasó por un momento complicado, la labor de investigadores y eruditos del siglo XIX y principios del XX llevó a su recuperación y puesta en valor.

Con relación a la puesta en escena del Teatro del Siglo de Oro, hay que destacar el Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro Clásicos Alcalá, que nace en 2001.

El Teatro Español, que ocupa el lugar en el que estuviera el Corral del Príncipe, o el Teatro de la Comedia acogen representaciones teatrales del Siglo de Oro en su programación.

El Teatro de la Abadía es un ejemplo de conjunción entre escena clásica y contemporánea. Desde 2005 depende de La Abadía la programación del Corral de Comedias/Teatro Cervantes de Alcalá de Henares.

En los Teatros del Canal, de la Comunidad de Madrid, se programan representaciones del Siglo de Oro, si bien no es el teatro clásico su actividad principal. 

Además de la ciudad de Madrid y Alcalá de Henares, otros municipios como Parla, Aranjuez o San Lorenzo de El Escorial, en el Real Coliseo Carlos III, programan en sus escenarios teatro clásico.

La Red de Teatros de la Comunidad de Madrid ofrece a los municipios una programación anual en la que siempre se incluye algún texto del teatro del Siglo de Oro.

También existen varias compañías de teatro profesionales estables con especialidad en el teatro clásico y, particularmente, en los dramaturgos del Siglo de Oro.

Madrid, además de ser cuna de los más grandes dramaturgos del momento y la ciudad donde nació el Teatro del Siglo de Oro, es el principal escenario en el que se desarrollan las acciones de gran parte de las obras.

En numerosos títulos de comedias, autos sacramentales o piezas breves se inserta el nombre de Madrid: La plaza de Madrid, Los carros de la fiesta del Corpus en Madrid o Tres soles de Madrid, entre otros. También otros lugares de la Comunidad de Madrid se muestran en los títulos: El hortelano de Alcalá, La villana de Getafe o La Cintia de Aranjuez.

Numerosas comedias tienen en Madrid su escenario principal, como en La Dama Duende o Caballero de Gracia.

Las alusiones a Madrid en los versos de muchas comedias también son abundantes; las hay de alabanza, pero son más las satíricas, en relación con aspectos urbanísticos, de convivencia o de moralidad.

Lope de Vega, en sus obras, habla de los orígenes carpetanos de Madrid, de su grandeza y belleza, de la buena comida que en ella se encuentra, de los problemas de su crecimiento...

Tirso de Molina alude, en sus textos, a la claridad del cielo de Madrid, a la confusión en sus calles, al río Manzanares...

Calderón de la Barca alude al crecimiento urbanístico de la ciudad, al "Madrid, patria de todos", a un Madrid en permanente cambio...

Un aspecto muy relevante de la excepcionalidad del Teatro del Siglo de Oro es su presencia en nuestros días. Si bien en época ilustrada el Teatro del Siglo de Oro pasó por un momento complicado, la labor de investigadores y eruditos del siglo XIX y principios del XX llevó a su recuperación y puesta en valor.

Con relación a la puesta en escena del Teatro del Siglo de Oro, hay que destacar el Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro Clásicos Alcalá, que nace en 2001.

El Teatro Español, que ocupa el lugar en el que estuviera el Corral del Príncipe, o el Teatro de la Comedia acogen representaciones teatrales del Siglo de Oro en su programación.

El Teatro de la Abadía es un ejemplo de conjunción entre escena clásica y contemporánea. Desde 2005 depende de La Abadía la programación del Corral de Comedias/Teatro Cervantes de Alcalá de Henares.

En los Teatros del Canal, de la Comunidad de Madrid, se programan representaciones del Siglo de Oro, si bien no es el teatro clásico su actividad principal. 

Además de la ciudad de Madrid y Alcalá de Henares, otros municipios como Parla, Aranjuez o San Lorenzo de El Escorial, en el Real Coliseo Carlos III, programan en sus escenarios teatro clásico.

La Red de Teatros de la Comunidad de Madrid ofrece a los municipios una programación anual en la que siempre se incluye algún texto del teatro del Siglo de Oro.

También existen varias compañías de teatro profesionales estables con especialidad en el teatro clásico y, particularmente, en los dramaturgos del Siglo de Oro.