El toro de lidia es un animal único en el mundo. Su morfología y los especiales cuidados que recibe durante su cría lo convierten en excepcional y único.
Su hábitat natural es la dehesa, el campo abierto, en el que se alimenta y adquiere sus principales cualidades: la bravura, el trapío, la fuerza y, en especial, la nobleza. Su espíritu gregario hace que se agrupe en manadas. Su origen y encaste le conceden características específicas. Y finalmente, su crianza y selección en las diferentes ganaderías determina su comportamiento y condición física.
La Comunidad de Madrid cuenta con unas 111 explotaciones ganaderas, que se agrupan en 73 ganaderías que albergan más de 12.390 ejemplares, Estas explotaciones representan más del 6% de las explotaciones de ganado vacuno de la región. La Comunidad de Madrid es la 5ª comunidad autónoma con mayor número de ganaderías de este tipo.
La ganadería de lidia tiene en nuestra región una tradición muy arraigada, como lo demuestra el hecho de que la fiesta de los toros está declarada como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Hecho Cultural.















