HASTA LA FECHA, HA SIDO LA MÁS VISTA DE LAS REALIZADAS POR LOS ARCHIVOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Tras casi cuatro meses abierta al público, la exposición ¡Me lo pido! Juguetes en el Madrid de nuestra infancia cierra sus puertas con la satisfacción de haber sido la más visitada de todas la realizadas por los Archivos de la Comunidad de Madrid, superando los 30.000 visitantes. Grupos organizados y familias enteras, desde los más pequeños de la casa a abuelos nostálgicos, han disfrutado de una propuesta que ha demostrado que es posible que la difusión cultural y la diversión vayan de la mano y puedan compartirse entre públicos con intereses muy diversos.

CABECERA CLAUSURAMELOPIDO 

9 febrero 2026

Las fotografías y documentos textuales del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, junto a los juguetes de la colección Quiroga – Monte, sin olvidar los fantásticos escenarios que han podido admirarse en esta exposición, han conformado una perfecta combinación de elementos capaces de aflorar aquellos recuerdos que permanecen inalterables en la memoria y en el corazón.

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Esta ha sido una exposición en la que la emoción y los sentimientos han sido los verdaderos protagonistas. Cientos de visitantes expresaron con palabras y dibujos las emociones que experimentaron, que quedarán guardadas para la posteridad en varios cuadernos en los que grandes y pequeños nos hicieron llegar sus mensajes, que son todo un regalo para seguir trabajando por el público madrileño, que sigue haciéndose merecedor de todo el esfuerzo que significa organizar actividades como esta.

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Visitas para todos
José Antonio Quiroga, propietario de la colección Quiroga – Monte y asesor técnico de la exposición, ofreció visitas guiadas durante los meses de noviembre, diciembre y enero destinadas al público en general, pero también realizó algunas solicitadas por diversos colectivos y asociaciones de personas con diferentes discapacidades. Recordamos de forma especial el grupo de niños y jóvenes invidentes o con deficiencias visuales que pudieron ver los juguetes con sus manos, siendo visitantes de excepción y los únicos que pudieron disfrutar de este modo de una colección maravillosa que ha hecho las delicias de los madrileños.

Todo un anecdotario para el recuerdo
Esta exposición ha estado repleta de anécdotas tan divertidas como sorprendentes. Sólo por dejar constancia de algunas de ellas, queremos recordar a la familia Centeno, propietarios del establecimiento Casa Thomas, que en sus últimos años se ubicaba en la calle Goya de Madrid. Los más pequeños de la familia fueron inmortalizados por el fotógrafo Gerardo Contreras en un reportaje que realizó en la Navidad de 1952. Curiosamente, ¡Me lo pido! exhibía varias de las imágenes de ese trabajo de Contreras y, lo más llamativo es que la fotografía, imagen de la exposición, que ha dado la vuelta a Madrid en los carteles de Metro, fue vista de forma casual en una estación por uno de los miembros de la familia Centeno, que avisó en un grupo de WhatsApp de que estaba viendo una fotografía en la que se anunciaba una exposición en la que aparecían su tía Fifi y su tío Miguel. Pocos días después, una expedición de los Centeno, con el tío Miguel a la cabeza, visitaban la exposición con la emoción y la alegría de saberse protagonistas de un momento único e irrepetible.

Varios medios de comunicación, entre ellos TVE y el periódico El Mundo, recogieron esta entrañable anécdota entrevistando al que fue ese pequeño de siete años, que con la nariz pegada al cristal del escaparate y el dedo señalando al juguete que deseaba, exclamaba un "¡Me lo pido!" que ha traspasado el tiempo y ha llegado hasta nosotros 75 años después.

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icono enlace copia Reportaje de El Mundo
icono enlace copia Reportaje de TVE

 

También sorprendente fue cómo los miembros de la familia Muñoz, fotografiada por Martín Santos Yubero en diversas ocasiones, se reconocieron en algunas de las imágenes de la exposición jugando al Scalextric todos juntos (1969), compartiendo confidencias mientras se divertían en la calle con sus bicicletas (1966) o bañando a una muñeca en el bidet de casa (1957).

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Tampoco queremos dejar de citar a Ana Horta Mingote, hija del propietario del famoso Bazar Horta, uno de los más antiguos de la capital, situado en la calle Conde de Peñalver 25, que visitó nuestra exposición y descubrió con sorpresa y alegría una factura de su comercio fechada en 1944 y remitida al administrador del Hospital de San Juan Dios por un total de 406 pesetas, destinadas a la compra de diversos juguetes para los niños ingresados.

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Factura del Bazar Horta por un pedido de juguetes realizado por el Hospital de San Juan de Dios. 1944. ARCM. Diputación Provincial de Madrid. Signatura 110_8.

Por último, en el anecdotario de esta exposición queremos dar las gracias a los más de 30.000 visitantes, que han sido un ejemplo de civismo y convivencia respetando las instalaciones y, en particular, los escenarios y juguetes que se exhibían a lo largo y ancho de la sala. Tan sólo tres canicas desaparecieron misteriosamente del escenario ‘Jugando en la calle’ y, a buen seguro, hoy podrían formar parte de algún dormitorio infantil como recuerdo imborrable de aquellos juegos y juguetes con los que los niños se divertían en tiempos de Maricastaña. 

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