LOS FONDOS DOCUMENTALES DE LOS INSTITUTOS CARDENAL CISNEROS Y SAN ISIDRO: UN REFLEJO DE AULAS CENTENTARIAS ABIERTAS

A pocos días del comienzo de las clases en los institutos madrileños de educación secundaria, hemos querido recordar a dos centros históricos, ejemplo de la educación madrileña, cuyos fondos documentales se conservan en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid: el Instituto Cardenal Cisneros y el Instituto de San Isidro. Sus aulas siguen abiertas, con la misma vocación de antaño, formando a miles de jóvenes que se sienten orgullosos de ocupar la misma mesa en la que un día se examinaron Camilo José Cela, Antonio Machado, Fernando Fernán Gómez, María Moliner, Victoria Kent, Emilia Pardo Bazán, Jacinto Benavente, Arturo Soria o el conde de Romanones.

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1961. Exámenes de Bachillerato de Grado Elemental en el Instituto San Isidro. ARCM. Fondo Martín Santos Yubero. Signatura 18933_2

8 septiembre 2026

Desde 1845 las trayectorias de estos centros han discurrido paralelas, al ser los dos institutos designados por el Plan de Pedro José Pidal para cubrir los estudios de Segunda Enseñanza Elemental en la provincia. Ambos quedaron adscritos a la Universidad y fueron financiados por la Diputación Provincial de Madrid hasta 1887, fecha en la que pasaron a depender del Estado. Por su situación geográfica, se incorporaron al Instituto Noviciado —nombre con el que nació el Instituto Cardenal Cisneros en 1845— la mayor parte de los colegios religiosos a los que asistían los escolares de los barrios situados en el centro y norte de la capital, mientras que al Instituto San Isidro quedaron adscritos los estudiantes de los barrios ubicados al sur.

El nombre primitivo de Instituto del Noviciado se debe a que impartía sus clases en aulas de la Universidad Literaria de Madrid, trasladada desde Alcalá de Henares en 1836 e instalada en el edificio del Noviciado de jesuitas de la calle de San Bernardo. El de Cardenal Cisneros se adopta en el reinado de Alfonso XII, por Real Orden de 21 de junio de 1877, en honor del fundador de la Universidad de Alcalá. El centro careció de edificio propio hasta que, siendo Ministro de Fomento el conde de Toreno, antiguo alumno del instituto, se adquiere en 1876 la casa – tahona del marqués de Linares y sobre su solar se levanta el actual edificio, proyectado en 1878 por el arquitecto Francisco Jareño, el mismo que realiza el edificio de la Biblioteca Nacional, inaugurándose en 1889. La estructura arquitectónica del edificio ordenaba la vida académica en alturas por plantas: gimnasio y sala de lectura en la planta baja, dependencias de dirección y administración en el piso principal y las aulas para los alumnos en el piso superior.

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1969. La escalera principal del Instituto Cardenal Cisneros es una monumental estructura de estilo imperial realizada en mármol blanco. ARCM. Fondo Martín Santos Yubero. Signatura 26864_37

Por su parte, los orígenes del Instituto de Enseñanza Secundaria San Isidro se remontan a 1603, fecha en la que los jesuitas crearon el Colegio Imperial. En 1625, el centro cambió por el de Reales Estudios, momento en el que se fusiona con los Estudios de la Villa y la Academia de Matemáticas. A partir de 1725, acoge el Seminario de Nobles con el objetivo de formar a la élite dirigente del país. Más tarde, con la expulsión de los jesuitas en 1767, adopta el nombre de Reales Estudios de San Isidro. Finalmente, y a partir de 1845 con la reforma educativa de Pidal y la Ley Moyano de 1857, se consolida como uno de los dos institutos principales de Madrid.

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1968. Fachada del Instituto San Isidro. ARCM. Fondo Martín Santos Yubero. Signatura 28828_2

 

1.091 metros lineales de historia educativa

El Fondo Instituto Cardenal Cisneros, con 1.091 metros lineales de documentos, que van desde 1849 a 2004, ofrece una amplia información sobre la política educativa en materia de enseñanza secundaria desarrollada por la Administración del Estado en el período comprendido entre 1850 – 1970. Las series documentales más voluminosas de este fondo, y que determinan una continuidad en el tiempo, corresponden a Expedientes académicos de los alumnos (1859 – 1999), entre los que encontramos ilustres personalidades. Por sus aulas, han pasado gran cantidad de personajes relevantes de la política, las ciencias, la cultura, las artes, etc. Entre ellos, Enrique Tierno Galván, Camilo José Cela, José Luis López de Aranguren, Fernando Fernán Gómez, María Moliner, Victoria Kent o Emilia Pardo Bazán.

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1926-1927. Expediente académico de Camilo José Cela Trulock. ARCM. Fondo Instituto Cardenal Cisneros. Signatura 173920_5

También, importantes son los Expedientes de personal de los profesores del centro, (1849 – 1973) entre los que encontramos a grandes personajes de la época, entre ellos un Alcalde de Madrid, Manuel María José de Galdo y López de Neira, personaje polifacético donde los haya, principal artífice y responsable de la creación del gabinete de Historia Natural del Instituto Cardenal Cisneros.

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1946. El profesor Agustín Moreno en el Aula de Ciencias Naturales trabajando en Bacteriología. ARCM. Fondo Instituto Cardenal Cisneros. Signatura 918766_26  Sin fecha. El profesor Manuel María José de Galdo y López de Neira principal artífice y responsable de la creación del gabinete de Historia Natural del Instituto Cardenal Cisneros. Fue el 4º director del centro entre los años 1881 y 1895. ARCM. Fondo Instituto Cardenal Cisneros. Signatura 918766_25

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1969. Gabinete de Historia Natural del Instituto Cardenal Cisneros. ARCM. Fondo Martín Santos Yubero. Signaturas 26864_33 y 26864_27

El Registro de matrícula de alumnos (1885 – 1972) es otra de las series documentales más voluminosas de este fondo y está compuesta por libros registro que siguen un orden cronológico, por curso académico, en los que constan datos como nombre y apellidos del alumno, lugar de nacimiento, edad, curso completo o asignaturas de las que se matricula y cantidades abonadas por asignatura y curso.

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Otra de las series más importantes son las Actas de calificaciones (1865 – 1998) formadas por libros de registro en los que se asientan las decisiones tomadas por los tribunales calificadores de cada asignatura. Siguen un orden cronológico, por curso académico, y diferencian si las calificaciones corresponden a estudiantes del centro, de colegios adscritos o si figuran como estudios privados. Es curioso ojear estos documentos para descubrir la aplicación al estudio de algunos célebres personajes de nuestra historia. Por ejemplo, el filósofo y ensayista José Luis López Aranguren fue un destacado alumno que sobresalía en todas las asignaturas, excepto en Gimnasia, donde sólo conseguía un aprobado raspado.

 

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1926. Hoja de estudios del filósofo y ensayista José Luis López Aranguren, incluida en su expediente académico. ARCM. Fondo Instituto Cardenal Cisneros. Signatura 173919_2

Especialmente interesante es el fondo fotográfico del Instituto, compuesto por un total de 340 fotografías en papel, fechadas entre los años 1920 y 1994, en las que se reflejan las actividades realizadas en el centro y en el que podemos encontrar retratos de profesores, fotografías de grupo de alumnos y docentes y, sobre todo, un conjunto de imágenes que reflejan la importancia que el centro concedió a la educación física siendo, además, un centro pionero en la enseñanza de la esgrima.

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[1920 – 1930 aprox.]. Grupo de profesores y alumnos del Instituto Cardenal Cisneros. ARCM. Fondo Instituto Cardenal Cisneros. Signatura 918766/16

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[1945 – 1946 aprox.]. Exhibición de esgrima. Celebración del fin de curso 1945 – 1946. ARCM. Fondo Instituto Cardenal Cisneros. Signaturas 918766_3 (5, 9 y 6)

Finalmente, cabe destacar que el fondo Instituto Cardenal Cisneros cuenta también con un amplio grupo de documentos, pertenecientes al Instituto Quevedo, creado en 1933 por el Gobierno republicano con el objetivo de establecer una reorganización de los centros de enseñanza media, una vez que se puso en marcha la ley que prohibía la enseñanza a las órdenes y congregaciones religiosas. Terminada la Guerra Civil, se suprimieron todos los institutos creados por la II República en sustitución de la enseñanza religiosa y fueron incorporados a los seis institutos de enseñanza media que quedaron en Madrid: San Isidro, Cardenal Cisneros, Cervantes, Lope de Vega, Isabel la Católica y Ramiro de Maeztu. Así, el Instituto Quevedo quedó incorporado al Cardenal Cisneros, razón por la que cuenta con todo su fondo documental.

Los documentos del Instituto Quevedo, formados por 255 carpetillas, fechadas entre los años 1933 y 1941, suponen una fuente primaria de investigación sobre el funcionamiento del centro en los años de la II República, como respuesta a la creación de Institutos de Segunda Enseñanza laicos en sustitución de los centros religiosos, así como sobre las dificultades económicas y sociales por la que atravesó durante la Guerra Civil y su supresión finalizada la contienda.

 

Cuna de la élite política y cultural de varias generaciones

El Fondo Instituto San Isidro, conservado en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, cuenta con 225 metros lineales de documentos en papel fechados entre 1845 y 1958. Entre los documentos del centro ingresados hasta ahora, destacan los Expedientes académicos de los alumnos (1846 – 1958), que constituyen el grueso del fondo y son tanto de alumnos que cursaron sus estudios en el centro como de aquellos otros que eran de colegios adscritos o provenían de la enseñanza privada o doméstica que, según la normativa vigente, debían examinarse en el instituto.

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1968. Alumnos, a la salida de las aulas, en los pasillos del Instituto San Isidro. ARCM. Fondo Martín Santos Yubero. Signatura 25828_6

Los expedientes contienen, entre otros documentos, solicitudes y resguardos de pago de matrícula, certificados de nacimiento y partidas de bautismo. En algunos, también aparecen solicitudes de los interesados para opositar a premio en alguna asignatura e incluso los exámenes de la misma.

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Ver documento

1882 – 1887. Expediente académico de Matilde Padrós Rubio, primera mujer alumna del Instituto San Isidro y primera Licenciada y Doctora en Filosofía y Letras de la Universidad Central. ARCM. Fondo Instituto San Isidro Signatura 185274_14

Por su parte, los Registros de matrícula de alumnos (1862 – 1901) también aportan datos de gran interés para la investigación como nombre y apellido del alumno, en algunos casos acompañado del lugar de nacimiento y edad; curso o asignaturas de las que se matricula; cantidades abonadas por las mismas; etc.

Otros documentos interesantes son las Actas de calificaciones (1855 – 1944): se trata de libros registro en los que se asientan las decisiones tomadas por los tribunales calificadores de cada asignatura. Por su parte, las Actas del Claustro y las Actas de la Junta Económica (1931 – 1939) resultan de gran utilidad para la reconstrucción del funcionamiento del centro en los años de la II República.

Los documentos del fondo son, por tanto, una fuente de inestimable valor para la historia de la educación en España, pues de ellos puede extraerse una rica información sobre el número de alumnos, el coste de las matrículas, las asignaturas que se impartían… Mención especial, por su valor para la investigación histórico – social merecen los expedientes académicos de alumnos de segunda enseñanza que cursaron sus estudios en el Instituto San Isidro. Estos documentos tienen un notable interés para los estudios de carácter biográfico y de prosopografía social. Gracias a ellos podemos saber, por ejemplo, que el gran poeta Antonio Machado fue un alumno poco aplicado, que el urbanista Arturo Soria perdió el curso de primer año de Francés porque superó el número de faltas de asistencia permitidas o que el premio Nobel de Literatura, Jacinto Benavente, pidió simultanear el estudio de la asignatura de Geometría y Trigonometría con la de Fisiología e Higiene.

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1898. Solicitud de Arturo Soria para matricularse en la clase de aplicación de dibujo lineal del Instituto Industrial de Madrid, incluida en su expediente académico. ARCM. Fondo Instituto San Isidro. Signatura 259668/10

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1880 y 1890. Actas de calificaciones de Jacinto Benavente y Antonio Machado, incluidas en sus expedientes académicos. ARCM. Fondo Instituto San Isidro. Signaturas 184860_8 y 185272_13

Con ellos se puede hacer un estudio de la procedencia social y geográfica del alumnado, hacer un seguimiento de su residencia en la ciudad una vez que llegaban a ella, incluso de las enfermedades más comunes, gracias a los justificantes expedidos por médicos y que los alumnos debían presentar para justificar su ausencia. Los expedientes permiten, en suma, hacer un detallado retrato social de la época. La mayoría de los niños y jóvenes eran hijos de familias acomodadas pertenecientes a la burguesía de las principales ciudades y capitales españolas, e incluso de las colonias.

Muchos de los alumnos formaron después parte de la élite política de su época. Algunos fueron Alcaldes de Madrid, como: Francisco Queipo de Llano, Conde de Toreno; José María de Hoyos Vinnent; Alberto Bosch; o Luis Silvela. Julián Besteiro, Presidente del PSOE y de la UGT, también pasó por las aulas del San Isidro, lo mismo que algunos Presidentes del Gobierno, como Álvaro de Figueroa –Conde de Romanones–, Manuel García Prieto, Eduardo Dato o José Canalejas.

También, fueron bastantes los alumnos vinculados con el mundo artístico – cultural y de las letras. Entre ellos, recordamos a: Enrique de Aguilera y Gamboa, marqués de Cerralbo y creador del museo que lleva su nombre; al actor y empresario teatral Enrique Chicote; a pintores como Eusebio Fernández Cuesta; o a escritores como Carlos Fernández Shaw, Jacinto Benavente –premio Nóbel de Literatura– o a los hermanos Antonio y Manuel Machado.

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1962. Exámenes de Grado en el Instituto San Isidro. ARCM. Fondo Martín Santos Yubero. Signatura 20569_3

Otro grupo importante lo constituyen los alumnos que ejercieron la medicina y que también fueron miembros de la Real Academia de Medicina. Algunos, incluso, gozan de una calle en Madrid, como Antonio Piga –calle Doctor Piga–. Asimismo, destacaron arquitectos e ingenieros, como Arturo Soria, urbanista creador de la Ciudad Lineal, o José María Torroja, que fue el máximo especialista mundial de su tiempo de construcción de hormigón.

Especial mención tienen los únicos 24 expedientes de mujeres que estudiaron en el Instituto en el siglo XIX, entre los que está el de Matilde Padrós Rubio, que fue la primera mujer alumna del Instituto, en el que ingresó en 1882, para, posteriormente, ser también la primera Licenciada y Doctora en Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid.

Para finalizar, traemos a este espacio un documento que fue comentado en 2019 por Nieves Sobrino, Directora del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, en el programa ‘Dos hasta las dos’ de Onda Madrid, en el que colaboraba habitualmente presentando documentos de diversa temática custodiados en el centro. En aquella ocasión, lo hizo sobre un reglamento de obligaciones y derechos de los alumnos del Instituto San Isidro, fechado en 1852, que muestra las normas de disciplina en los centros educativos de secundaria, además de algunas curiosas costumbres que sorprenderían a los jóvenes del siglo XXI.

       

DOCUMENTOS EN LA ONDA

  icono sonido POST – Entrevista a Nieves Sobrino, Directora del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid

Emisora: Onda Madrid
Programa: Dos hasta las dos
Fecha: 20 de febrero de 2019

Reglamento SIsidro 629

Vea el documento

 

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