
Accidentes en el hogar
La introducción en nuestras casas de aparatos mecánicos y eléctricos, la gran cantidad de medicamentos que almacenamos, los productos de limpieza y plaguicidas, nos proporciona, además de bienestar y progreso, riesgos. Esto hace que nuestro hogar pueda convertirse a veces en una trampa. La prevención de accidentes, dentro y fuera del hogar, es la principal forma de evitar situaciones de riesgo.
Un hogar aparentemente seguro entraña numerosos riesgos que hay que aprender a reconocer para evitar accidentes de diversas causas: caídas, golpes, quemaduras, heridas, intoxicaciones, etc. Una adecuada educación del niño que le ayude a descubrir los posibles peligros, una buena estructuración del hogar y una organización correcta del trabajo en casa son pautas a seguir para prevenir aquellos percances domésticos que, en numerosas ocasiones, pueden ser mortales.
Cuando el accidente se ha producido, mantener la calma, actuar con rapidez y saber lo que es correcto puede ser vital y reducir las consecuencias.
¿Quién tiene más riesgo?
Personas mayores
En las personas mayores es natural la pérdida de control del equilibrio, las dificultades en el andar y la disminución de la visión. Por otra parte, los obstáculos que pueden encontrar en el hogar, como suelos resbaladizos, baños mal equipados, escaleras mal iluminadas, contribuyen a que las caídas sean los accidentes más frecuentes que sufren los ancianos en el hogar.
Menores de edad
En cuanto a los accidentes infantiles, la casa, la guardería, la calle y el colegio, son los lugares en los que niños y niñas están expuestos a sufrir un accidente inesperado, principal causa de mortalidad infantil. La excesiva protección de los padres puede convertirles en inseguros, pero de cualquier modo, existen normas de protección que debemos tener en cuenta.
En el hogar
En la calle
Al conducir un vehículo, respete las señales de tráfico, las restricciones de velocidad y los pasos de peatones.